Entre todas las enfermedades de las articulaciones, la artrosis es la más común. Esta patología se observa en casi el 20% de la población mundial. Es relevante tanto para los países en desarrollo como para los desarrollados. Se han registrado más de 2 millones de pacientes que padecen diversas formas de artrosis. La muerte por artrosis es extremadamente improbable, pero puede provocar una discapacidad temprana, pérdida de la capacidad de trabajo y un deterioro significativo de la calidad de vida.
La prevención y el tratamiento de la artrosis debe ser realizada por un médico especialista altamente cualificado.
Tratamiento tradicional

Para un tratamiento eficaz del daño articular degenerativo-distrófico, se utiliza todo el arsenal de medicamentos, agentes fisioterapéuticos, ortopédicos y quirúrgicos. Cabe señalar que en el tratamiento y prevención de la artrosis se concede gran importancia a la selección del modo motor óptimo y a la normalización del peso corporal. La terapia tradicional incluye los siguientes métodos:
- Tratamiento sintomático.
- Tomando condroprotectores.
- Terapia local.
- Fisioterapia.
- Tratamiento quirúrgico.
Terapia sintomática
En la mayoría de los casos, se considera que la causa del dolor en la artrosis es la inflamación reactiva de la membrana sinovial de la articulación. Por lo tanto, es bastante razonable prescribir medicamentos antiinflamatorios no esteroides para suprimir el dolor y la inflamación. La mayoría de las veces se utilizan medicamentos estándar del grupo de los AINE.
A la hora de elegir un fármaco, da preferencia a aquellos que sean bastante eficaces, seguros y accesibles para la mayoría de la población. Al mismo tiempo, el uso prolongado de AINE puede provocar el desarrollo de patologías graves del tracto gastrointestinal en forma de erosiones y úlceras. Para prevenir tales complicaciones, se pueden recetar medicamentos especiales.
Se recomienda encarecidamente no combinar diferentes tipos de medicamentos antiinflamatorios no esteroides, ya que esto no mejorará el efecto terapéutico, sino que solo aumentará significativamente el riesgo de reacciones adversas.
Condroprotectores
Actualmente, los condroprotectores se utilizan con éxito para restaurar el tejido del cartílago y prevenir el desarrollo de cambios patológicos en las articulaciones. En las primeras etapas de la enfermedad, estos fármacos inhiben eficazmente la progresión del proceso degenerativo. Sin embargo, en las etapas 3 y 4 de la enfermedad, los condroprotectores resultan de poca utilidad.
La mayoría de los condroprotectores son bien tolerados por los pacientes. Sin embargo, lamentablemente no se pueden tomar durante el embarazo y la lactancia. Su característica distintiva es que el efecto terapéutico se produce en promedio entre 3 y 4 semanas después del inicio del tratamiento. Al mismo tiempo, continúan actuando durante 2 a 5 meses después de finalizar la terapia condroprotectora.
Prótesis de líquido sinovial
Todo especialista le dirá que sin líquido sinovial una articulación no puede funcionar normalmente. Ciertos tipos de fármacos se utilizan como sustitutos del líquido sinovial.
Todos los medicamentos mejoran las propiedades del líquido sinovial y, al mismo tiempo, suprimen los procesos inflamatorios y destructivos en el cartílago articular. En promedio, un curso terapéutico puede incluir hasta 5 inyecciones intraarticulares. Se recomienda realizar hasta dos cursos por año. La indicación de terapia repetida con fármacos a base de ácido hialurónico es un aumento del dolor y una limitación grave de la funcionalidad de la articulación afectada.
Sólo el médico tratante puede determinar la conveniencia de prescribir un medicamento en particular.
Terapia local
Es raro que la artrosis se trate sin el uso de terapia local. Se recurre a la administración intraarticular de glucocorticosteroides en caso de inflamación crónica de la membrana sinovial de la articulación y falta de un efecto analgésico adecuado al tomar AINE. Durante el año, se permiten 3-4 inyecciones de glucocorticosteroides en la articulación. El intervalo entre inyecciones es de aproximadamente 90 días.
Si no existen contraindicaciones, se utilizan compresas con analgésicos. Para lograr el efecto deseado, se prescriben de 10 a 12 procedimientos. No se excluye la opción de ampliar la terapia o repetir cursos. Además, para reducir el dolor y la dosis de los AINE recetados, se utilizan diversos ungüentos, geles o cremas analgésicos.
Fisioterapia

En todas las etapas de la enfermedad articular degenerativa-distrófica, se pueden utilizar diversos procedimientos fisioterapéuticos. Los métodos básicos de fisioterapia ayudan a eliminar el dolor resultante de la tensión en la articulación, reducen la inflamación y mejoran la restauración del tejido cartilaginoso. Qué procedimientos físicos se utilizan para la artrosis:
- Campo electromagnético.
- Magnetoterapia.
- Irradiación ultravioleta.
- Electroforesis.
- Ultrasonido.
- Inductotermia.
- Terapia con láser infrarrojo.
- Balneoterapia.
- Aplicaciones de barro.
La fisioterapia también se puede utilizar para prevenir la artrosis. Por ejemplo, la terapia con ultrasonido, los baños de sulfuro de hidrógeno y radón previenen cambios patológicos en el cartílago articular.
ejercicio terapéutico
El objetivo principal de los ejercicios terapéuticos es restaurar la función de las articulaciones afectadas, fortalecer el sistema músculo-ligamentoso y prevenir la progresión de la enfermedad. Consideremos un conjunto aproximado de ejercicios que pueden usarse como prevención y tratamiento de la localización más común de artrosis: la articulación de la rodilla:
- Tomemos una silla. Nos paramos detrás del respaldo de la silla. Doble ligeramente la pierna izquierda a la altura de la articulación de la rodilla. Damos un paso atrás con el pie derecho. Luego el pie de esta pierna desciende. Este movimiento crea tensión en los músculos de la parte inferior de la pierna. Debes permanecer en esta posición durante 15 segundos. Repetir varias veces y cambiar de pierna.
- Nos sentamos en una silla. Estiramos las piernas a la altura de las rodillas y las mantenemos rectas frente a nosotros. Basta con mantener las piernas durante unos 5 a 7 segundos. Si le resulta difícil realizar el ejercicio, puede realizarlo estirando solo una pierna. Haz de 10 a 12 repeticiones. Si se siente bien y no siente dolor, puede aumentar el número de abordajes.
- Estamos de espaldas a la pared. Demos un pequeño paso adelante. Mi espalda está presionada contra la pared. Bajamos hasta media sentadilla. Intentamos mantenernos en esta posición durante 5 a 7 segundos. Luego subimos lentamente. Al mismo tiempo, tu espalda no se despega de la pared. Aumente la carga estática (manteniendo la posición en media sentadilla) gradualmente.
- Las sentadillas regulares se consideran el ejercicio ideal para desarrollar las articulaciones de las rodillas. El número óptimo de sentadillas depende del estado del paciente y de la gravedad de la enfermedad.
- Nos tumbamos en el suelo. Levante las piernas y realice movimientos que recuerden a andar en bicicleta. Haga el ejercicio durante 20 a 30 segundos. Luego un breve descanso y otro acercamiento. Si tu condición física lo permite, aumenta el tiempo de realización del ejercicio y el número de series.
En cualquier etapa de la artrosis sin exacerbación, los ejercicios terapéuticos serán útiles para ayudar a restaurar la funcionalidad de las articulaciones.
Tratamiento quirúrgico

Como muestra la práctica clínica, no todos los pacientes logran hacer frente a la enfermedad mediante métodos conservadores. Si la terapia estándar no produce el resultado deseado y se observa daño articular grave que provoca discapacidad, está indicado el tratamiento quirúrgico. A muchos pacientes con deformidades graves de las articulaciones grandes se les recomienda someterse a endoprótesis. La eficacia de sustituir la articulación afectada por una artificial es superior al 70%. La mayoría de los pacientes después de una endoprótesis experimentan una mejora significativa en su calidad de vida.
medicina tradicional
Es difícil no reconocer el hecho de que en los últimos años ha aumentado considerablemente la popularidad del uso de remedios caseros en el tratamiento de diversas enfermedades, incluida la artrosis. Hoy en día, puedes encontrar fácilmente muchas recetas populares de compresas, ungüentos y tinturas. Enumeremos los más comunes:
- compresa de arcilla. Mezcle arcilla y agua en tales proporciones para obtener una masa homogénea. A continuación, lo colocamos sobre un pequeño trozo de tela. Colocamos una compresa de arcilla sobre la articulación afectada. La duración del procedimiento puede alcanzar aproximadamente una hora y media. Notarás el efecto positivo después de 5-7 días.
- Compresa de repollo y miel. Es especialmente popular porque es bastante sencillo de hacer y aplicar. Antes de acostarse, tome 3-4 hojas de col. Por un lado, es necesario lubricarlos con miel y aplicarlos en la articulación dolorida. Para potenciar el efecto de la compresa, puede envolver la articulación en polietileno y un paño tibio. Lo mejor es aplicar una compresa por la noche.
- Compresa de avena. Toma un vaso de avena y cocina por 8 minutos. Necesitará menos agua que durante la cocción normal para obtener una papilla bastante viscosa. Al final de la cocción, deja enfriar la papilla. A continuación, coloca la avena sobre una tela gruesa. Y la compresa estará lista para usar. Además, se recomienda envolver la articulación afectada con polietileno y una bufanda de lana.
- Compresa de rábano picante. Las raíces de rábano picante deben picarse. Llénalos de agua y déjalos hervir unos minutos. Luego colocamos uniformemente el rábano picante sobre un tejido natural, que aplicamos en la articulación dolorida. La compresa se aplica durante aproximadamente 2 horas.
- Frotamiento con aceite de celidonia. Las hojas y tallos de la planta medicinal se deben picar finamente. Toma 3 cucharadas de celidonia y viértela en un frasco pequeño. Vierta en él 200 ml de aceite vegetal. Insistimos durante 14 días. Luego colamos. Este masaje con aceite de celidonia se puede utilizar como remedio externo tres veces al día durante un mes.
- Frote de diente de león. Busca una botella, frasco o cualquier otro recipiente de vidrio opaco. Llene aproximadamente la mitad del recipiente de vidrio con flores de diente de león. Luego agregue 400 ml de vodka a este recipiente. Tendrás que insistir durante al menos un mes. Antes de su uso es necesario colar el líquido. La tintura de diente de león se utiliza para frotar las articulaciones. Por lo general, es mejor realizar el procedimiento de frotamiento antes de acostarse.
- Baño medicinal con hierbas. Para preparar este baño necesitarás plantas medicinales como la hierba de San Juan, el orégano, la caléndula, la ortiga y la bardana. Tomar 3 cucharadas de cada componente y dejar en agua caliente durante 60 minutos. Luego vierta el líquido infundido en el baño. Tome un baño de hierbas durante unos 15 a 20 minutos.
Antes de utilizar remedios caseros en la prevención y el tratamiento de la artrosis de las articulaciones (codo, rodilla, cadera), definitivamente debe consultar a su médico.
Prevención

Si no desea someterse a tratamientos prolongados y continuos, comience a prevenir la artrosis. Algunos consejos útiles que reducirán significativamente el riesgo de desarrollar trastornos degenerativos en tus articulaciones:
- Normaliza tu peso.
- Evite lesiones y daños.
- Come bien.
- Siga patrones de movimiento óptimos.
- Los deportes más útiles para la artrosis son la natación, el esquí y la caminata mesurada.
Su sistema musculoesquelético estará en excelentes condiciones si no ignora las recomendaciones de los médicos especialistas y se somete a exámenes médicos periódicos.















































